Abstract:
En Colombia, el boxeo profesional, si bien es una disciplina que ha brindado amplio reconocimiento internacional al país, esconde una realidad laboral caracterizada por la precariedad, informalidad y la ausencia de garantías jurídicas. A pesar de que la Constitución Política reconoce el deporte como un derecho fundamental, los boxeadores profesionales permanecen en gran medida invisibilizados por el ordenamiento jurídico laboral, lo que se traduce en una marcada desprotección. Esta situación se manifiesta en vínculos contractuales informales, falta de acceso a la seguridad social y la ausencia de estabilidad laboral, limitando el cumplimiento efectivo de sus derechos fundamentales (Avendaño & Moscoso, 2017).
Uno de los principales vacíos normativos radica en la inexistencia de un estatuto jurídico específico que reconozca la relación laboral especial de los deportistas, particularmente en disciplinas individuales de alto riesgo como el boxeo. Esta omisión ha propiciado que la relación entre deportistas y promotores se maneje bajo la figura de contratos civiles o comerciales, impidiendo la aplicación de las garantías propias del derecho laboral (Ponce Rodríguez & Navarro Cuéllar, 2009). Si bien la Ley 644 de 2001 busca proteger al deportista colombiano, su aplicación en la práctica es insuficiente debido a una reglamentación poco robusta y a la falta de mecanismos de fiscalización adecuados (Aguirre, 2023). A esto se suma una gestión institucional fragmentada e ineficaz por la desarticulación entre entidades como el Ministerio del Deporte, el Ministerio del Trabajo y las federaciones deportivas (Araque Jaramillo & Lara Díaz, 2023).