| dc.contributor.author | Marrugo Núñez, Nubia Mildreth | |
| dc.date.accessioned | 2026-08-27T21:56:17Z | |
| dc.date.available | 2026-08-27T21:56:17Z | |
| dc.date.issued | 2019 | |
| dc.identifier.uri | http://hdl.handle.net/11619/4229 | |
| dc.description.abstract | El 22 de marzo de 2007, un medio de prensa escrita en Colombia, dio a conocer la noticia de que a unas 8000 mujeres de la etnia Embera Chamí se les había cortado el clítoris, lo cual, además de ser una práctica que ponía en riesgo las condiciones de salud de las mujeres, resultó ser una práctica de mutilación sexual femenina frecuente en esa comunidad (El Tiempo, 2007). Al momento de conocerse la noticia, se registraban tres casos de infecciones de niñas a causa de operaciones realizadas por parteras en condiciones higiénicas precarias. Existen relatos históricos y antropológicos que muestran la práctica de ablación del clítoris en las etnias paeces y Embera Chamí, pero que se creían desparecidas desde el siglo XVIII. La etnia Embera Chamí se encuentra ubicada en el Departamento de Risaralda, específicamente cerca del alto río San Juan, en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató, los cuales practican la mutilación genital femenina (MGF) o ablación del clítoris. Colombia, es el único país de América en el cual se ha identificado esta práctica milenaria como una costumbre de la etnia ya mencionada; sin embargo, alrededor del mundo la mutilación sexual femenina es realizada en países como Burkina Faso, Ghana, Kenya, Nigeria, Senegal, Sudán, Etiopía, Egipto, Somalia, Malí, Camerún, Costa de Marfil, Djibuti, España, Italia, Francia y Reino Unido. Según la Organización Mundial de la Salud, esta práctica consiste en la extirpación total o parcial del clítoris (órgano pequeño, sensible y eréctil de los genitales femeninos) | es |
| dc.description.sponsorship | El 22 de marzo de 2007, un medio de prensa escrita en Colombia, dio a conocer la noticia de que a unas 8000 mujeres de la etnia Embera Chamí se les había cortado el clítoris, lo cual, además de ser una práctica que ponía en riesgo las condiciones de salud de las mujeres, resultó ser una práctica de mutilación sexual femenina frecuente en esa comunidad (El Tiempo, 2007). Al momento de conocerse la noticia, se registraban tres casos de infecciones de niñas a causa de operaciones realizadas por parteras en condiciones higiénicas precarias. Existen relatos históricos y antropológicos que muestran la práctica de ablación del clítoris en las etnias paeces y Embera Chamí, pero que se creían desparecidas desde el siglo XVIII. La etnia Embera Chamí se encuentra ubicada en el Departamento de Risaralda, específicamente cerca del alto río San Juan, en los municipios de Pueblo Rico y Mistrató, los cuales practican la mutilación genital femenina (MGF) o ablación del clítoris. Colombia, es el único país de América en el cual se ha identificado esta práctica milenaria como una costumbre de la etnia ya mencionada; sin embargo, alrededor del mundo la mutilación sexual femenina es realizada en países como Burkina Faso, Ghana, Kenya, Nigeria, Senegal, Sudán, Etiopía, Egipto, Somalia, Malí, Camerún, Costa de Marfil, Djibuti, España, Italia, Francia y Reino Unido. Según la Organización Mundial de la Salud, esta práctica consiste en la extirpación total o parcial del clítoris (órgano pequeño, sensible y eréctil de los genitales femeninos) | es |
| dc.language.iso | es | es |
| dc.publisher | Universidad Autónoma del Caribe | es |
| dc.title | La práctica de la mutilación genital femenina | es |
| dc.type | Book | es |